17 enero 2008

Experimentando con agua: fase preliminar

En la entrada Emoto no es un celular Lucía Kanee dejó un comentario interesante, especialmente por la propuesta final:


Propongo un experimento: cojan 2 vasos de agua, proyecten pensamientos positivos SUBJETIVOS a uno y al otro negativos SUBJETIVOS, 10 minutos durante 3 días. Huelan despues, ¿que pasó?


Ahora no tengo tiempo para realizarlo, pero en febrero prometo hacerlo (mientras, si quieren, ustedes pueden hacerlo en sus casas).
Lo que sí creo que hay refinarlo al experimento.
Para empezar, yo voy a usar un tercer vaso, al que no le voy a proyectar nada. O sea, voy a usar un blanco, para ver qué le pasa al agua sin ninguna influencia mental.
Y voy a tener que pensar en algunos puntos que quedan oscuros en el planteo de Lucía:
1)¿Puedo poner los vasos cerca o influenciarán las ondas negativas recibidas sobre las positivas y viceversa (y ambas sobre el blanco)?
2) ¿Deberé aislar los vasos del contacto con otras personas para evitar buenas o malas ondas involuntarias?
3) ¿Son relevantes las condiciones ambientales del experimento o no importa si dejo los vasos a la luz o a la sombra?

Y después está el tema de cómo interpretar el resultado. Pueden suceder tres cosas:
1) Que los tres vasos huelan igual.
2) Que sólo dos vasos huelan igual
3) Que ningún vaso huela igual.

En el caso 1 los vasos pueden oler o no lo que implica que o en todos pasó lo mismo o en ninguno pasó nada. Como sea, la conclusión es que la proyección de pensamientos positivos o negativos es irrelevante para la formación de colonias bacterianas.

El caso dos ya complica la cosa pues el par de vasos que huelen igual pueden ser que tengan olor o no, y cada opción implica tres parejas.
Veamos cada opción por separado, aunque quizás sea redundante:
a) Los dos vasos huelen (o sea, hay la misma cantidad de bacterias en ambos)
a.i)El negativo y el blanco tienen el mismo olor
a.ii)El positivo y el blanco tienen el mismo olor
a.iii)El negativo y el positivo tienen el mismo olor
b) Los dos vasos no huelen (o sea, no pasó nada)
b.i)El negativo y el blanco no tienen olor
b.ii)El positivo y el blanco no tienen olor
b.iii)El negativo y el positivo no tienen olor
El caso a.i implicaría que los pensamientos positivos impiden el desarrollo natural de las bacterias, lo que sería una buena cosa si uno está a favor de la pureza del agua pero una mala cosa si uno está a favor del libre desarrollo de la vida microbiana. Pero también implica que los pensamientos negativos no tienen ninguna influencia sobre el agua (porque el blanco desarrolló la misma cantidad de bacterias)
El caso a.ii implicaría lo inverso: los pensamientos negativos matan a las bacterias y los pensamientos positivos son irrelevantes.
El caso a.iii implica que es irrelevante el carácter de los pensamientos que se proyectan ya que ambos desarrollan la misma cantidad de bacterias.
El caso b.i sería una versión del caso a.ii en el que los pensamientos de tipo negativo son irrelevantes.
El caso b.ii lo mismo: es una versión del a.i en el que los pensamientos de tipo positivo son irrelevantes.
El caso b.iii también demuestra que el tipo de pensamiento es irrelevante ya que ambos impiden el desarrollo natural de bacterias por igual.

La conclusión es que, sin importar el resultado, al menos una de las dos formas de pensar es irrelevante.

Ahora veamos el caso de que los tres vasos huelan distinto. Enumeraré las opciones a partir de la letra c para no confundir con los casos anteriores:
c)Dos vasos huelen mal y uno no (es inodoro).
d)Los tres vasos huelen mal.

En c hay, nuevamente, varias opciones:
c.i.) El negativo huele más que el blanco y el positivo no huele.
c.ii.) El blanco huele más que el negativo y el positivo no huele.
c.iii.) El negativo huele más que el positivo y el blanco no huele.
c.iv.) El positivo huele más que el negativo y el blanco no huele.
c.v.) El positivo huele más que el blanco y el negativo no huele.
c.vi.) El blanco huele más que el positivo y el negativo no huele.

El caso c.i implica que los pensamientos negativos aumentan el crecimiento bacteriano natural y los positivos lo reprimen.
El caso c.ii implica que los pensamientos negativos disminuyen el crecimiento bacteriano natural y los positivos lo reprimen.
El caso c.iii implica que los pensamientos negativos fomentan más un crecimiento bacteriano no natural (porque el blanco no huele) que los positivos.
El caso c.iv implica lo inverso que el c.iii.
El caso c.v. implica lo mismo que el c.i pero los que fomentan el crecimiento bacteriano natural son los pensamientos positivos.
El caso c. vi. implica lo mismo que el c.ii, cambiando lo que haya que cambiar.

El caso d (los tres huelen mal pero en distinto grado) también tiene seis posibilidades:
d.i) El negativo huele más que el blanco y éste más que el positivo.
d.ii) El negativo huele más que el positivo y éste más que el blanco.
d.iii) El positivo huele más que el blanco y éste más que el negativo.
d.iv) El positivo huele más que el negativo y éste más que el blanco.
d.v) El blanco huele más que el positivo y éste más que el negativo.
d.vi) El blanco huele más que el negativo y éste más que el positivo.

Los casos d.i y d.iii mostrarían que un tipo de pensamiento aumenta el desarrollo natural de bacterias y el otro lo inhibe sin suprimirlo.
Los casos d.ii y d.iv mostrarían que ambos tipos de pensamiento aumentan el desarrollo natural de bacterias, uno en mayor grado que el otro.
Los casos d.v y d.vi, por el contrario, muestran que ambos tipos de pensamiento inhiben el desarrollo natural de bacterias, uno en mayor grado que el otro.

Obviamente, estos casos c y d son los más interesantes a considerar, ya que de una manera u otra parecerían probar que tanto los pensamientos positivos y negativos tienen alguna influencia sobre las bacterias del agua.
Y probablemente alguien menos exigente se conformaría con lograr alguno de estos resultados. Pero un rompebolas como yo experimentaría un poco más y utilizaría tres vasos "blancos" más, es decir, sin ningún pensamiento proyectado, y vería qué tal huelen luego de tres días, no sea cosa que los crecimientos bacterianos desiguales se deban a otras causas que no sean los pensamientos proyectados (qué sé yo, tal vez los vasos no tengan todos el mismo grado de limpieza y en alguno haya un puñadito de bacterias escondidas; o la posibilidad de contaminación es mayor en un extremo del lugar donde realizo el experimento que en el otro).

Y después está la interpretación de los resultados. Porque que el vaso con pensamientos negativos huela mal y el de positivos no sería el resultado consolador, que me diría que las malas ondas pudren el agua. Pero, ¿qué deduzco si el que huele mal es el positivo? ¿O si ambos huelen mal?

Hmmm... una experiencia complicada y poco productiva. Voy a ver si logro encontrar un espacio cómodo donde realizarlo (y que nadie me tire accidentalmente los vasos), pero me temo que voy a tener que retirar mi promesa. Hay cosas mucho más importantes que hacer que dejar pudrir agua en vasos.