23 marzo 2008

Sólo un experto puede robar traducciones

El 27 de diciembre de 2007 publiqué acá la traducción de un tema nuevo de Laurie Anderson llamado "Sólo un experto".
Hoy, en el suplemento Radar de Página/12 publican una traducción de ese tema que, oh casualidades, se parece demasiado a la mía. Demasiado mucho, sólo se diferencian en algún signo de puntuación, algún error de tipeo corregido y la eliminación de todas las veces que aparece el estribillo. Pero fuera de esas minucias formales, la traducción es la misma.
¿Qué les costaba citar la fuente, dar el crédito de la autoría de la traducción a quién la hizo, mandarle un email pidiéndome permiso, eh?
Yo no hubiera tenido problema en permitir que la publicaran, no les hubiera exigido una compensación monetaria, nada, con que mi nombre apareciera en el suplemento me bastaba y sobraba. Pero prefirieron la fácil, total es un blog de un escritor de ciencia ficción que se burla de las pseudociencias y la charlatanería, quién se va a dar cuenta.
Aparte, si me daban crédito tenían que reconocer que llegaban tres meses tarde a la noticia y que no son más el suplemento del cool intelectual que marca tendencias.

En fin...

Una disculpa no vendría mal.
Digo.