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Mi agüita amarilla

Otra cosa que no entiendo: ¿Desde cuándo a la soda con colorante amarillo y un chorrito de alcohol se la llama "cerveza"?
¿Qué pasó que desde hace años la cerveza argentina se fue volviendo más y más liviana?
¡Suerte que aún en algunos lados se puede conseguir la Schneider Fuerte, que si no uno no podría tomar una cerveza decente en este país!

Pero, más en serio, ¿por qué no hay más variedad de cervezas? Porque en las góndolas de los supermercados uno tiene tres opciones, si quiere comprar nacional: lager aguadas, bocks semiaguadas y stouts acocacoladas.

¿Por qué la cerveza argentina se pone cada día peor?

¿Eh?

Comentarios

  1. Vuelvo al ataque: soy el que te discutió lo de Rowling. En parte reconozco que tenés razón, pero no en todo.
    En cuanto a cervezas, aguante la Imperial!

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  2. Cierto, la Imperial zafa bastante bien y es la opción para todo aquel que quiere tomar una cerveza con gusto a cerveza y no tiene ganas de bancarse los 6.5 grados de la Schneider fuerte.
    La Stella Artois tampoco es tan mala, pero es más cara y queda en un tercer puesto lejos, según mi gusto.

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  3. Yo la única que compraba era la Heineken, pero también ha caído en decadencia. Encima, la Quilmes, que adobó mis años de adolescencia y quiosko, se ha convertido en una triste resaca embotellada.
    Estimo que es una conspiración y que quieren convertirnos en camioneros estadounidenses que toman meo de gato.
    Cordialmente,
    Yo.

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  4. Ahora me doy cuenta porqué vivo en Alemania. Y porqué ni en pedo tomo la "Export", que es el eufemismo para denominar a la cerveza aguada, ideal para vender a camioneros barrigones en Route 66...

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A ver qué es lo que tenés que decir al respecto, eh.

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