Mi página en Bandcamp

Manos, latas, ratas

A ver... si en una ONG hay un tipo (o tipa, porque no importa el género, aunque en este caso particular es tipo) que está en una posición en la que maneja importantes sumas de dinero y ese tipo, por falta de escrúpulos, mete alevosamente la mano en la lata y cuando quien dirige la ONG descubre la estafa hecha al tipo de la ONG, ¿es a la ONG o al tipo al que hay que criticar, repudiar y juzgar?
Digo, ¿estarían los medios haciendo el mismo escándalo que están haciendo con Schocklender y las Madres si la metida de mano en la lata hubiera ocurrido en Caritas o en la Fundación de Juan Carr? ¿O estarían diciendo "¡qué barbaridad este tipo que se aprovechó de la buena fe de gente que tanto bien hace a la comunidad!"?

O sea, sí, por supuesto, es una operación política para joder al gobierno, etcétera, etcétera. No es eso lo que me llama la atención, sino que la operación sea tan pedorra que no pueda sostenerse frente al más tarado análisis del sentido común.

Pero, si se me permite una ingenuidad aún más ingenua: tengo la impresión de que el odio a lo que hacen las Madres o Milagros Salas va más allá de una cuestión política; creo que la cosa pasa también porque representan una amenaza al monopolio de la solidaridad que detentan las ONG religiosas o las de las Damas Sensibles de la Alta Sociedad. No sólo las Madres o la Tupac Amaru hacen mejor su trabajo, sino que sacan de pobres a los pobres, y eso no está bien. ¿A quién se le ocurre prestar un servicio de modo tal que el cliente deje de ser cliente?

En fin, es una idea de esas que a uno se le cruzan por la cabeza. Ahora a esperar que los comentarios se llenen de trolls.
Y eso.

Comentarios

  1. No estoy de acuerdo. Si algún rata metió la mano en la lata, alguien no controló. Eso es así: no importa si hablamos de las madres, o de quién.
    Yo no creo que Hebe de Bonafini haya metido la mano en la lata, pero que los controles fallaron, fallaron.
    Si esto hubiera ocurrido con las "Damas sensibles de la Alta Sociedad", o con Juan Carr, yo pensaría exactamente igual.
    ¿Por qué se parte de la idea de que si se cuestiona a un individuo, se cuestiona a todo el grupo? ¿por qué si yo no apoyo a este gobierno se me considera como que odio a las madres o a las abuelas o a quien sea? Soy defensora de los DDHH como el más K de los K, pero no soy K. Y me harta tener que hacer esa aclaración, que no debería ser necesaria si todo el tiempo no me tildaran de traidora o de gorila porque no simpatizo con el líder. ¿Por qué se da por sentado que si no sos K odiás a las madres o a las abuelas? Ése es un discurso ruin para todos los que como yo, creemos en los DDHH y no nos gusta el modo en que usan a los DDHH para fortalecerse en el poder.
    Yo creo que falló el control y apoyo a las madres, creo que Hebe de Bonafini se equivoca al decir que " hablan pelotudeces" y apoyo a las madres.
    Creo en los derechos de las madres y en su dolor. Condeno la atrocidad que han hecho estos HDP l desaparecer a 30.000 y creo y defiendo también los derechos de los pobres que esperan y necesitan las casas.
    De una cosa estoy segura: estos enfrentamientos, no nos llevan a ningún lado.
    Si alguno metió la mano en la lata, el que sea, que vaya preso.
    La militancia no da derechos, pero a veces (de cualquier color político del que hablemos) compra impunidad.

    ResponderEliminar
  2. Sí, perfecto, de acuerdo, pero no era exactamente eso lo que yo estaba tratando de decir, aunque en cierto punto apoyás lo que yo trataba de expresar:
    Si esto hubiera ocurrido con las "Damas sensibles de la Alta Sociedad", o con Juan Carr, yo pensaría exactamente igual.
    A eso yo apuntaba: que no importaba a quién le pasara la situación. Eso es lo que dicta el sentido común, el pensamiento racional y la sensatez más básica. Pasó un hecho de corrupción en una ONG respetada, se identifica al corrupto pero no se cuestiona a la ONG o a su obra ni, mucho menos, se la usa para pegar por elevación a otros organismos relacionados con la ONG. A menos, claro está, que se tengan pruebas de que el manejo sucio va más allá del corrupto particularizado, pero mientras no se tengan pruebas de que la cosa va más allá rige la presunción de inocencia.
    En cuanto a que fallaron los controles, por supuesto, no cabe duda. De hecho, la decisión de haberle dado cabida a Schocklender me pareció poco acertada desde el momento en el que me enteré que era apoderado de las Madres (pero, me dije, razones habrán, el tipo se habrá redimido en la cárcel, al fin y al cabo fue en cana por toda una situación jodida en la que también era víctima) y, la verdad, Hebe de Bonafini no es alguien que me caiga 100% simpática y que me parece que muchas veces se manda más cagadas que aciertos. Pero, bue, tiene una trayectoria en el asunto de los DDHH, etc., etc., y por más que a uno no le caiga del todo bien no por eso va a ver todo mal.
    De todos modos, a lo que yo apuntaba es al obscena operación mediática que se hace del asunto (esas son las ratas a las que me refiero). Yo, que soy un ingenuo y aún creo en la inteligencia del ser humano, estoy convencido que la mayoría de la gente piensa como vos, sabe separar la paja del trigo y no compra la carne podrida que le quieren vender. Pero también yo, que soy un escéptico redomado y tengo una frase de George Carlin sobre la estupidez humana como lema del blog, me preocupa la cantidad de gente que va a comprar tan burda patraña.
    Te entiendo. La enorme polarización maniqueísta que se ha dado descoloca también a gente como yo, que apoya al gobierno. Varias veces pensé, medio en joda medio en serio, armar en Facebook el grupo "Gorilas con Cristina", para albergar a todos los que, pese a que apoyamos al gobierno, seguimos viendo con extrema desconfianza al peronismo.
    En mi absoluta discapacidad política tengo la esperanza de que, una vez derrotadas las ratas, surja una nueva camada de dirigentes y partidos que representen a la enorme franja de grises en la que vos, yo y muchos otros más, estamos metidos.
    Mientras tanto, seré negro, qué se le va a hacer.

    ResponderEliminar
  3. Hola:

    1) Las culpabilidades las determinará la justicia (esperemos)

    2) Es importante como reacciona la dirigencia de la ONG ante la acusación.
    Si la ONG protege al acusado, hace maniobras para entorpecer la justicia, Y si llega a ser encontrado culpable clama que "todo es una conspiración", entonces esa dirigencia es muy sospechosa.

    Si la ONG dice que el sospechoso tiene que ir a la justicia, facilita el accionar de la misma y declara que si llegase a ser encontrado culpable entonces es un "maldito traidor" la ONG actúa como es debido.

    Vale decir, estafadores o pedófilos puede haber en cualquier familia, organización, club de barrio partido político o iglesia. La cosa es como reacciona ese grupo ante la culpabilidad de uno de sus miembros y cuan deseoso se muestra de que esa culpabilidad se pruebe o no.

    Por ahora la reacción de la Madres y de Hebe de Bonafini me parece coherente con la reacción de alguien que fue engañada en su buena fe.

    "debió haberlo visto? Por que no sospechó?
    No sé.

    "No debería haber controlado más" y quizás si... la experiencia alumbra muy bien el camino recorrido.

    Saludos
    Kewois

    ResponderEliminar
  4. Es todo tan porquería que, por citar un caso, los esbirros del amarillo patito, usando el texto del monopoly, es decir, el monopoly habla por ellos, critican a Filmus por haber formado parte del gobierno de Grosso o por el caso Schoklender pero olvidan los tantos procesamientos de su jefe político, incluso en casos de corrupción, tan caros a los defensores de la honestidad (recuerden Sevel, el correo, la basura, por citar los visibles). Es muy evidente la mala leche. Y agria.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

A ver qué es lo que tenés que decir al respecto, eh.

Entradas populares