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La edad de la inocencia

Como ya dije, uno de los efectos colaterales de la paternidad es que empecé a ver el Discovery Kids. Que no es un mal canal y, para chicos muy chiquitos, está bastante bien. Pero no por eso dejo de mirarlo con ojo crítico y veo cosas que me desconciertan.

Por ejemplo, el otro día, en un dibujito canadiense llamado Harry y su cubeta de dinosaurios el protagonista (un nene de ¿cinco? años) jugando desparrama un montón de hojas secas que su abuela había juntado en el jardín y, no contento con eso, cuando viene la madre con las compras del supermercado Harry, con la intención de ayudar pero con el atropello de un ladrón de bolsos, le tira todas las cosas que su mamá traía, rompiéndose muchos de los comestibles.

¿Qué hicieron la madre o la abuela con respecto al comportamiento del niño? ¿Lo retaron? ¿Le pegaron un buen grito? No, ni ahí, apenas, con suerte, mostraron una muy leve contrariedad.

Esto no es un caso aislado: en esa misma serie, en otro episodio, Harry rompe la taza de té favorita de la madre y ella sólo le dice que no importa, que siempre se puede comprar otra. O el mundo bucólico de Barney (el satánico dinosaurio púrpura), donde todo se arregla con fantasía y una canción. O en El mundo de Todd, donde (con la intención de brindar un mensaje de tolerancia ante la diversidad) se nos dice que es genial estar en una silla de ruedas (un dato curioso: muchas de las series de ese canal tienen un personaje en silla de ruedas).

Si bien uno es un tanto escéptico ante la mala influencia que la tele puede ejercer en los niños (al fin y al cabo, uno se crió viendo a Tom & Jerry y no se convirtió en un psicópata homicida), no puedo dejar de preguntarme qué es peor, que vean dibujitos violentos y agresivos o que vean dibujitos donde todo está bien, donde jamás hay conflictos, donde los padres no retan, donde no importa que las cosas se rompan, donde la discapacidad es elogiada.

Y, perdonen que me ponga obsesivo, pero me parece más descalificador de los padres la ausencia de retos que la burla cruel a los adultos que uno puede ver en, digamos, Los padrinos mágicos o Los Simpsons. Porque, pese a que Homero y los papás de Timmy son más que idiotas, cuando los chicos hacen algo mal los retan. O sean, sí, son tarados, pero son figuras de autoridad. Y la mamá de Harry es una lobotomizada a la que el pendejo le pasa por encima.

Como dato curioso, y para seguir pegándole a Harry y su cubeta de dinosaurios, me llama la atención que el único personaje humano de sexo masculino es Harry, ya que los otros personajes humanos que rodean al nene son su abuela, su mamá, su hermana mayor y su mejor amiguita (entre los dinosaurios se da al revés, sólo hay uno de sexo femenino). No sé qué interpretar de esto, pero no deja de resultarme llamativo que falte un padre, un abuelo, un amigo del chico, un vecino, alguien que no sea mujer. Digo.

Comentarios

  1. Anónimo2:27 p.m.

    Y todavía hay giles que te dicen que la paternidad saca lo mejor de uno...
    que saca... saca... de eso no hay duda. pero también saca lo peor... yo descubrí en mi una veta autoritaria que desconocía...
    y todavía estoy, hace años, luchando para que los pobres pendejos no la sufran....
    eso más allá de la figura de autoridad, y todo eso, que acuerdo.

    abrazo
    rafa

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  2. Anónimo5:37 p.m.

    Me parece muy bueno que comentemos sobres los temas y contenidos de los progamas que ven nuestros hijos, pero olvidaste comentar, porque no se si los viste, los finales de los progamas de Harry, donde si por un lado no se le confronta y se la arma un panchote por romper una taza o tirar las compras, se expone la responsabilidad y el sentimiento de culpa por parte de Harry, y como el niño, si de una manera casi magica, se enfrenta y lidia con sentimientos como esos, y como con paciencia y atencion se pueden resolver los problemas.

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  3. Sí, sí he visto los finales de los programas, los medios y los principios, los he mirado muy atentamente. De hecho, el otro día vi un episodio cuyo final daba como para otro comentario azorado como el de esta entrada. La cosa es que Harry estaba invitado a pasar la noche en la casa de su amiguita Charlie pero sólo podía llevar uno de sus seis dinosaurios. Harry no sabe por cuál decidirse y no quiere hacer favoritismos. Sin embargo, los procesos de selección que realiza en Mundodino son bastante poco equitativos y muy poco prácticos. Finalmente, toma una decisión: Que la que venga a dormir sea Charlie, así él no tiene que elegir entre sus muñecos (porque, al fin y al cabo, eso es lo que son los dinosauritos, que nosotros veamos su fantasía es otra cosa).
    No sé, pero a mí esto no me parece una gran enseñanza ya que está diciendo que está bien que un nene imponga su voluntad en dos familias obligándolos a cambiar los planes sólo porque no quiere elegir uno solo de sus muñequitos (y eso sin contar que fomenta aún más mi percepción de Harry como un niño con serios problemas psicológicos, que prefiere refugiarse en el mundo de fantasía y en la seguridad de su cuarto y de su casa en vez de enfrentarse con el mundo real).

    Aparte, y esto lo observo en Camilo (no sé si podría generalizarlo a otros chicos) todas estas series y programas que quieren tirarte con una enseñanza por la cabeza (que no es lo mismo que el programa sea didáctico, eh, basta con ver la última adquisición del Discovery Kids -Hi 5- para notar la diferencia) le aburren soberanamente y prefiere cosas con más argumento y humor, como los geniales Backyardigans o Lazy Town.

    En fin, qué sé yo, esto es lo que me parece a mí y todo va en gustos. Como sea, salutte y no firmen como anónimo, que no me gusta.

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