17 enero 2008

Experimentando con agua: fase preliminar II

Estaba pensando que en la entrada anterior me mareé un poco con la combinatoria, así que voy a replantear algunos razonamientos.

Empecemos por el principio. Si yo dejo agua en un vaso durante tres días es posible que desarrolle un mal olor producto del crecimiento de bacterias. Como Lucía no lo aclara, supongo que este mal olor es el que debo detectar en el experimento propuesto. No es un reparo infundado: si parto de la premisa de que algo que tiene tan pocas probabilidades de afectar el agua como el tipo de pensamientos que trato de inculcarle no puedo dar por sentado que el efecto que cause sea el obvio y natural. Bien podría ser que el resultado que debo esperar (y que Lucía no dijo) es que el agua que recibió los pensamientos positivos huela a lavandas (o a eucalipto, o a paella valenciana o a perro recién bañado o a lo que se les ocurra).
Pero supongamos la opción simple y natural: el agua huele a agua estancada.
Este olor (al que voy a llamar "g" y "guacalez") toma valores que abarcan el cero (no hay olor) y los números naturales. Como la nariz no es (en los humanos al menos) un órgano de medición muy preciso, convengamos que hay tramos de g a los que podemos considerar iguales (de gx-∂g a gx+∂g, siendo ∂g el error de la sensibilidad de la nariz).

Y, para no escribir tanto, vamos a convenir la nomenclatura:
A la guacalez del vaso que recibió pensamientos negativos, o gn, la voy a llamar n.
A la guacalez del vaso que recibió pensamientos positivos, o gp, la voy a llamar p.
A la guacalez del vaso que funciona como blanco (no recibe nada de pensamientos), o gb, la voy a llamar b.

Teniendo en cuenta esto, tengo 13 posibles resultados:
1) n=b=p
2) n=b<p
3) p<n=b
4) p=b<n
5) n<p=b
6) p=n<b
7) b<p=n
8) n<b<p
9) n<p<b
10) b<n<p
11) b<p<n
12) p<n<b
13) p<b<n

Ahora bien, volvamos al experimento tal como lo planteó Lucía, sin usar el blanco. Ahí puedo obtener tres posibles resultados:
a) p=n
b) p<n
c) n<p

La opción a dice que el olor del agua es independiente del pensamiento inculcado. Eso elimina a los casos 1, 6 y 7. Estos dos últimos dicen que el acto de inculcarle pensamientos podría modificar la guacalez del agua (aumentándola o disminuyéndola con respecto al agua sin influir) pero que la distinción entre pensamiento negativo o positivo es irrelevante, con lo que la tesis se va por tierra.
La opción b sería (supongo) la deseada por la New Age, ya que dice que los pensamientos negativos provocan más guacalez en el agua que los positivos (y todos sabemos que la guacalez es fea).
Los casos usando un blanco que contienen esta opción son 3, 4, 11, 12 y 13.
El 3 y el 4 tienen el problema de que n=b y p=b, respectivamente, o sea, que el blanco y uno de los vasos que recibió pensamientos huelen igual. Esto quiere decir que una de las formas de pensar es irrelevante porque no produce una guacalez diferente a la de la naturaleza. Nuevamente la hipótesis de que el tipo de pensamiento importa se va por tierra.
El 11 y el 12 que el acto de inculcar pensamientos en el agua produce el mismo efecto sobre la guacalez (en uno la aumenta y en otro la disminuye), y que los pensamientos positivos o negativos sólo influyen en el grado de esa guacalez no natural. Obviamente, esto también tira por tierra a la hipótesis, ya que lo que aquí importa no es cómo uno piense sino que uno piensa.
Así que el único caso que valida la hipótesis es el 13.

Pero también tenemos la opción c, no nos olvidemos. El problema es cuál es la interpretación de los resultados acá, ya que los pensamientos positivos engedran más guacalez que los negativos, y, convengamos, la guacalez no es deseable. Si obtuviéramos olor a lavanda o a chocolate caliente la historia sería otra, pero supusimos que estos olores improbables en el agua dejada al aire no iban a ocurrir. O sea, a menos que convirtamos a la guacalez en un valor positivo, los pensamientos positivos no producen un efecto acorde a su nombre.
Como sea, el único caso que valida la hipótesis es el 8. El resultado será desconcertante pero ya se verá qué malabarismo dialéctico se hace para justificar como algo deseable el aumento de la guacalez (por ejemplo, que los pensamientos positivos aumentan el efecto de la Naturaleza y, como todos sabemos, la Naturaleza es Sabia).

Y eso. No hay necesidad aún de hacer el experimento, en realidad, primero habría que interpretar a los casos 13 y 8.
Pero eso lo dejo para otra ocasión.

Experimentando con agua: fase preliminar

En la entrada Emoto no es un celular Lucía Kanee dejó un comentario interesante, especialmente por la propuesta final:


Propongo un experimento: cojan 2 vasos de agua, proyecten pensamientos positivos SUBJETIVOS a uno y al otro negativos SUBJETIVOS, 10 minutos durante 3 días. Huelan despues, ¿que pasó?


Ahora no tengo tiempo para realizarlo, pero en febrero prometo hacerlo (mientras, si quieren, ustedes pueden hacerlo en sus casas).
Lo que sí creo que hay refinarlo al experimento.
Para empezar, yo voy a usar un tercer vaso, al que no le voy a proyectar nada. O sea, voy a usar un blanco, para ver qué le pasa al agua sin ninguna influencia mental.
Y voy a tener que pensar en algunos puntos que quedan oscuros en el planteo de Lucía:
1)¿Puedo poner los vasos cerca o influenciarán las ondas negativas recibidas sobre las positivas y viceversa (y ambas sobre el blanco)?
2) ¿Deberé aislar los vasos del contacto con otras personas para evitar buenas o malas ondas involuntarias?
3) ¿Son relevantes las condiciones ambientales del experimento o no importa si dejo los vasos a la luz o a la sombra?

Y después está el tema de cómo interpretar el resultado. Pueden suceder tres cosas:
1) Que los tres vasos huelan igual.
2) Que sólo dos vasos huelan igual
3) Que ningún vaso huela igual.

En el caso 1 los vasos pueden oler o no lo que implica que o en todos pasó lo mismo o en ninguno pasó nada. Como sea, la conclusión es que la proyección de pensamientos positivos o negativos es irrelevante para la formación de colonias bacterianas.

El caso dos ya complica la cosa pues el par de vasos que huelen igual pueden ser que tengan olor o no, y cada opción implica tres parejas.
Veamos cada opción por separado, aunque quizás sea redundante:
a) Los dos vasos huelen (o sea, hay la misma cantidad de bacterias en ambos)
a.i)El negativo y el blanco tienen el mismo olor
a.ii)El positivo y el blanco tienen el mismo olor
a.iii)El negativo y el positivo tienen el mismo olor
b) Los dos vasos no huelen (o sea, no pasó nada)
b.i)El negativo y el blanco no tienen olor
b.ii)El positivo y el blanco no tienen olor
b.iii)El negativo y el positivo no tienen olor
El caso a.i implicaría que los pensamientos positivos impiden el desarrollo natural de las bacterias, lo que sería una buena cosa si uno está a favor de la pureza del agua pero una mala cosa si uno está a favor del libre desarrollo de la vida microbiana. Pero también implica que los pensamientos negativos no tienen ninguna influencia sobre el agua (porque el blanco desarrolló la misma cantidad de bacterias)
El caso a.ii implicaría lo inverso: los pensamientos negativos matan a las bacterias y los pensamientos positivos son irrelevantes.
El caso a.iii implica que es irrelevante el carácter de los pensamientos que se proyectan ya que ambos desarrollan la misma cantidad de bacterias.
El caso b.i sería una versión del caso a.ii en el que los pensamientos de tipo negativo son irrelevantes.
El caso b.ii lo mismo: es una versión del a.i en el que los pensamientos de tipo positivo son irrelevantes.
El caso b.iii también demuestra que el tipo de pensamiento es irrelevante ya que ambos impiden el desarrollo natural de bacterias por igual.

La conclusión es que, sin importar el resultado, al menos una de las dos formas de pensar es irrelevante.

Ahora veamos el caso de que los tres vasos huelan distinto. Enumeraré las opciones a partir de la letra c para no confundir con los casos anteriores:
c)Dos vasos huelen mal y uno no (es inodoro).
d)Los tres vasos huelen mal.

En c hay, nuevamente, varias opciones:
c.i.) El negativo huele más que el blanco y el positivo no huele.
c.ii.) El blanco huele más que el negativo y el positivo no huele.
c.iii.) El negativo huele más que el positivo y el blanco no huele.
c.iv.) El positivo huele más que el negativo y el blanco no huele.
c.v.) El positivo huele más que el blanco y el negativo no huele.
c.vi.) El blanco huele más que el positivo y el negativo no huele.

El caso c.i implica que los pensamientos negativos aumentan el crecimiento bacteriano natural y los positivos lo reprimen.
El caso c.ii implica que los pensamientos negativos disminuyen el crecimiento bacteriano natural y los positivos lo reprimen.
El caso c.iii implica que los pensamientos negativos fomentan más un crecimiento bacteriano no natural (porque el blanco no huele) que los positivos.
El caso c.iv implica lo inverso que el c.iii.
El caso c.v. implica lo mismo que el c.i pero los que fomentan el crecimiento bacteriano natural son los pensamientos positivos.
El caso c. vi. implica lo mismo que el c.ii, cambiando lo que haya que cambiar.

El caso d (los tres huelen mal pero en distinto grado) también tiene seis posibilidades:
d.i) El negativo huele más que el blanco y éste más que el positivo.
d.ii) El negativo huele más que el positivo y éste más que el blanco.
d.iii) El positivo huele más que el blanco y éste más que el negativo.
d.iv) El positivo huele más que el negativo y éste más que el blanco.
d.v) El blanco huele más que el positivo y éste más que el negativo.
d.vi) El blanco huele más que el negativo y éste más que el positivo.

Los casos d.i y d.iii mostrarían que un tipo de pensamiento aumenta el desarrollo natural de bacterias y el otro lo inhibe sin suprimirlo.
Los casos d.ii y d.iv mostrarían que ambos tipos de pensamiento aumentan el desarrollo natural de bacterias, uno en mayor grado que el otro.
Los casos d.v y d.vi, por el contrario, muestran que ambos tipos de pensamiento inhiben el desarrollo natural de bacterias, uno en mayor grado que el otro.

Obviamente, estos casos c y d son los más interesantes a considerar, ya que de una manera u otra parecerían probar que tanto los pensamientos positivos y negativos tienen alguna influencia sobre las bacterias del agua.
Y probablemente alguien menos exigente se conformaría con lograr alguno de estos resultados. Pero un rompebolas como yo experimentaría un poco más y utilizaría tres vasos "blancos" más, es decir, sin ningún pensamiento proyectado, y vería qué tal huelen luego de tres días, no sea cosa que los crecimientos bacterianos desiguales se deban a otras causas que no sean los pensamientos proyectados (qué sé yo, tal vez los vasos no tengan todos el mismo grado de limpieza y en alguno haya un puñadito de bacterias escondidas; o la posibilidad de contaminación es mayor en un extremo del lugar donde realizo el experimento que en el otro).

Y después está la interpretación de los resultados. Porque que el vaso con pensamientos negativos huela mal y el de positivos no sería el resultado consolador, que me diría que las malas ondas pudren el agua. Pero, ¿qué deduzco si el que huele mal es el positivo? ¿O si ambos huelen mal?

Hmmm... una experiencia complicada y poco productiva. Voy a ver si logro encontrar un espacio cómodo donde realizarlo (y que nadie me tire accidentalmente los vasos), pero me temo que voy a tener que retirar mi promesa. Hay cosas mucho más importantes que hacer que dejar pudrir agua en vasos.

16 enero 2008

¿Lo dejo sucio o lo esterilizo?

En la tele argentina uno puede ver, en la misma tanda e, incluso, uno inmediatamente detrás del otro, los comerciales de Ala y de Lysoform.
En uno nos dicen que todo chico tiene derecho a ensuciarse (y a ensuciarse de veras, revolcándose en el barro, metiéndose sapos en los bolsillos y saltando las tapias de terrenos baldíos, mientras realiza buenas obras, aprende valiosas lecciones de vida y vaga no vigilado por un mundo idílico); en el otro nos meten el pánico hacia los millones de gérmenes y bacterias que conviven con nosotros (y lástima que no encuentro en la web al comercial que tengo en la mente, uno en el que la madre, porque un rato antes había tosido sobre el tubo del teléfono, se lo saca de las manos a su hijita con una expresión de horror, repugnancia y premura, como si la pendeja estuviera a punto de tragarse una rata sidosa muerta y en avanzado estado de putrefacción, y lo rocía con desinfectante de arriba abajo).

¿Qué hago con mi hijo, señores?
¿Lo sumerjo en una cloaca para que sea un hombre de bien o lo meto en un autoclave y después en una burbuja aséptica, no sea cosa que lo agarre un virus y se me muera?

¡Esto no es urgente!

Esto es viejo porque hace años, muchos años (¿casi 10?), que me obsesiona, enerva, irrita o qué sé yo: Que en TN le pongan el separador de URGENTE a noticias sobre sucesos que no son urgentes pues no instan a su pronta realización o solución y, salvo rarísimas excepciones, todas las noticias calificadas así por este separador no tienen solución o, de tenerla, nada puede hacerse con ellas en lo inmediato y mucho menos por los pobres televidentes que esperan ser informados: un choque automovilístico o un robo en una población suburbana, una información que sólo le interesa a los actores participantes y estos ya se enteraron en vivo y en directo y no gracias a la tele.

Sí, sí, ya sé, hay muchas cosas mucho más criticables en TN, como los noteros que preguntan obviedades o cosas que ya se respondieron, la repetición constante de noticias poco importantes (y el efecto amplificador que esto produce en la gente) o el convertir en interlocutores válidos a personas comunes (equiparando el rumor y el opinionismo a la información constatada y con fuentes verificables), pero esto de usar la palabra "urgente" en lugar de "último momento" o "importante" me pone de la cabeza.

En fin, otro efecto más del proceso de-evolutivo de la especie humana.

14 enero 2008

Me pareció escuchar a un lindo diablito

Bueno, empecemos con una grasada divertida



En YouTube hay muchos más temas con subtítulos graciosos de este esperpento alemán de los 70 llamado Dschinghis Khan.
Pero, más allá del kitsch y las carcajadas, no puedo dejar de acordarme de un sitio hiperultracatólico llamado Santuario, concretamente de las páginas de humor involuntario que produjeron con su investigación de mensajes satánicos subliminales en la música popular (sí, los que se escuchan si uno da vuelta la grabación).
Les recomiendo que comiencen con la entrada del año 2005, que es descacharrante y contiene perlitas como las que siguen:


Eh, che, la coima básica ganale, la coima de Estados Unidos...
La mujer me cohíbe ay... cojeme yo macho no soy... oye querida salí.
Soy un demonio soy ¡que poder! Ya vas a ver me vas a pedir vos...
Yo no quiero ser boba... frufruname venu
Elo no usa la parte que es humana. Elo llamalo. Elo matale con mi rayo mono.
Hoy Suly se dará para ese tema


¿Qué diferencia hay entre las tonterías que salen por querer entender frases castellanas en una canción en alemán y las de estos mensajes satánicos?
Que en las primeras hay alguien con sentido del humor y en las segundas hay fanáticos religiosos. Pero después es lo mismo: Pareidolia pura.



Y, para reforzar el concepto, dos versiones de subtítulos graciosos de Dschinghis Khan (el tema que le da el nombre a la banda). El primero es mucho más ingenioso que el segundo y la canción es de un kitsch border que da calambres, pero eso es lo de menos. Lo interesante es que, como pueden ver, se trata exactamente del mismo video y, sin embargo, en cada uno de ellos oímos lo que los subtítulos nos dicen (bue, en el primero más que en el segundo, lo que prueba que es más ingenioso).





O sea, eso. Pareidolia.