02 julio 2008

Mi familia es una constelación

Bue, probablemente este sea mi ultimo escrito sobre los spams que me mandan los comerciantes nuevaeristas de Pentarte, ya me aburrí de ellos y, la verdad, poca carne para burlarse uno puede obtener de una gacetilla por email. Más bien los voy a usar como trampolín para buscar material apto para la chunga y el pitorreo.

Empiezo por el desglose del mensaje, con mis habituales comentarios, y después voy a seguir con una parte "seria", como hace rato que no hago:


CONSTELACIONES FAMILIARES


Que no son, como uno podría suponer, las constelaciones que a uno le resultan familiares (en mi caso, Orión y pará de contar, porque identificar cuál estrella es Sirio no es suficiente para decir que sé cual es Canis Major) sino una especie de psicodrama que no es psicodrama, en el que perfectos desconocidos adoptan los roles de tus parientes vivos, muertos o por nacer según indicaciones del "constelador" y después te dan la solución a tus problemas porque se supone que la encuentran en una especie de inconsciente colectivo. Después cuento en más detalle.


Los Ordenes del Amor según Bert Hellinger
Taller coordinado por: LAURA RODRIGUEZ
Terapeuta Renacedora Consteladora (según la línea de Bert Hellinger)


Me encantan los títulos que los nuevaeristas se adosan, realmente. Se leen un par de libritos de un charlatán mayor y ya son Terapeutas, Profesores, Maestros, Facilitadores (¡sí!) o alguna otra cosa a la que le agregan adjetivos o aditivos, siempre en mayúscula, siempre altisonantes.
Y lo digo yo, que soy Operador Retroalimentador Jaculatorio Frase® según la línea de Irving Jüggernaut.


"Las constelaciones nos permiten ver lo que antes no veíamos, honrar a quienes no honrábamos, aceptar a quienes juzgábamos.


¡Faaaaaaaa, loco! Quiero constelarme ya mismo, así puedo ver duendes, gente muerta y unicornios rosados invisibles (tres cosas que ahora no veo y que después de constelarme seguro que voy a ver, porque eso es lo que me prometen, ver lo que antes no veíamos).
Pero, si vamos al caso, el pensamiento crítico también nos permite ver lo que antes no veíamos con mucha más eficacia, porque uno ve todos los errores argumentativos y las falacias de los nuevaoleros esotéricos (y de los políticos, de los periodistas y de cualquier otro sanatero que anda por ahí) y se pregunta si es bueno honrar a quienes no honrábamos y aceptar a quienes juzgábamos. Porque hay gente a la que no honro ni honraré jamás y a la que seguiré juzgándola porque no se merecen mi aceptación. Pero, bueno, justamente esa es la línea de Bert Hellinger, honrar a los deshonrosos y aceptar a los repudiables, ya van a ver en la parte seria a quien honra y acepta este individuo, paciencia.


Ver el alma tras la máscara de la personalidad,


¿Hay diferencia entre el alma y la personalidad? Pregunto en serio, no lo sé, ya que no creo en ninguna de las dos. Mi conjetura es que son lo mismo, que ambas son ese conjunto de puntos de vista no siempre compatibles y no siempre conscientes a los que uno llama "yo", pero vaya uno a saber si es así. En una de esas resulta que hay algo llamado "alma" que no sólo no es la "personalidad" sino que hasta es víctima de ésta (porque si no no la calificarían despectivamente como "mascara").
¡Misterios del Ser y la Nada!


ver que todo se hace por amor.


Como, por ejemplo, invadir Irak, hacer un lockout desabastecedor de más de 100 días, desaparecer 30.000 personas, deportar y masacrar millón y medio de armenios, empalar a poblaciones enteras, quemar en la hoguera a herejes y opositores, rociar con Zyklon-B a... bue, ustedes entienden la idea.
Aparentemente las constelaciones nos permiten ver lo que antes no veíamos pero también nos impiden ver más allá del maravilloso mundo de Barney y sus amigos.


Las constelaciones nos permiten ver a quien somos leales y a encontrar una lealtad más sana.


Eso suponiendo que nuestra lealtad actual no sea la más sana o que exista una escala con la cual medir la salud de las lealtades, claro está.


Reconciliados con nuestro pasado avanzamos más libres hacia nuestro futuro, disfrutando del presente, tomando la fuerza que nos da pertenecer a los nuestros."
Démosle un lugar en nuestros corazones a todos los integrantes de nuestra familia para así disponer de toda la fuerza que llevamos dentro.
Honremos nuestro destino y el de los demás para así fluir con el espíritu y gozar de mayor felicidad.


¡Ah, cómo les encanta eufonizar a los novaerinos! Pero no por coser palabras bien sonantes en una frase que respete más o menos bastante las reglas de la gramática se está diciendo algo importante o coherente. O si no, nuestros sentimientos interferirían con el devenir de lo presente, generando un fluir amoroso hacia el pasado y desde el futuro, en el que las más profundas lealtades hacia los seres queridos se verían reflejadas en un emotivo círculo que nos permitirá disfrutar plenamente de lo que hay o deja de haber en nuestros corazones. Así nos pondremos en nuestro lugar, al que encontraremos en libertad y reconciliación.

Y ahora pasemos a lo que llamo "la parte seria" de la entrada, en la que muchas de las cosas del spam citado van a tomar un tinte más morbocillo:
Bert Hellinger, el creador de esto de las constelaciones familiares, es un ex-sacerdote católico que hizo trabajo de misionero en Sudáfrica durante unos quince años, estudió allí algunos rituales zulúes, hizo algunos cursos de dinámica de grupos, luego abandonó los hábitos, se casó y se dedicó a la psicoterapia, sin haber realizado estudios formales. Hasta ahora, nada grave ni reprochable (excepto la carencia de estudios formales, claro está). Lo interesante viene cuando uno se entera de las cosas que sostiene y piensa Hellinger y en lo que se basa su terapia de constelaciones familiares.
Como dije, es una especie de psicodrama que no es psicodrama y que funciona más o menos así (me guío principalmente por lo que dice la página oficial de Hellinger y por la entrada de la wikipedia):


  • Un grupo de personas, generalmente desconocidos entre sí, son guiados por un facilitador o constelador. El grupo puede ser muy numeroso (hasta 500 personas). Por turnos los miembros del grupo pueden tratar de resolver un problema personal urgente. Generalmente, varios miembros tienen la oportunidad de armar una constelación en cada sesión.

  • Luego de una breve entrevista el constelador arma lo que llaman "constelación", un entramado de roles que incluyen a quien hace la consulta, a miembros de su familia y, ocasionalmente, conceptos abstractos como "depresión" o un país

  • El consultante elige a algunas personas del grupo para que asuman los roles que el constelador acaba de definir, incluso el que lo representa a él o ella. El consultante se sienta y observa la constelación

  • Varios minutos pasan en el que los representantes permanecen quietos y callados, porque, a diferencia del psicodrama, aquí nadie actúa a su "personaje". Aparentemente así los participantes alcanzan una especie de campo de conocimiento universal que les permite sentir lo que sentiría la persona o el ente que están representando.

  • El constelador les pide a los participantes que describan cómo se sienten en relación a los otros. Luego reordena a los representantes dentro de la constelación (o sea, les cambia los roles), les permite decir una o dos frases y vuelve a reordenar hasta que se comienza a armar una "imagen de solución", cosa que no siempre ocurre.


Sí, ya sé, todavía nada del otro mundo, sólo otra loca terapia "alternativa" más, sin ningún asidero científico y que ofrece soluciones mágicas.
La cuestión es que, según Hellinger, una constelación familiar sana es una que replica la familia patriarcal, con el padre como cabeza de la familia, la madre como subordinada, los hijos teniendo preeminencia sobre las hijas y el primogénito sobre todos. Esta estructura jerárquica también se traslada a los ciudadanos con respecto a la cabeza del Estado. En la punta de la pirámide jerárquica universal estaría el Destino, quien controla nuestras vidas y al que nos debemos someter.
Según esta terapia "alternativa" cualquier problema matrimonial es causado porque la esposa desobedece a su marido. Un cáncer de mama se debe a que la mujer inconscientemente quiere morirse porque está en guerra con su madre. La homosexualidad es causada porque un hijo varón tiene que asumir los sentimientos de una hermana muerta cuando no hay otra hermana para hacerse cargo de estos (¡!) y, obviamente, puede ser curada gracias a las constelaciones.
Pero lo más interesante lejos es la posición que tiene sobre el incesto: Un padre que abusa sexualmente de su hija no debe de ser condenado por esto, ya que la verdadera responsable es la madre, ya que, por sus rechazos constantes hacia los avances sexuales del marido, éste se ve forzado a buscar un sustituto en la hija. Hellinger no ve nada malo en el incesto, que una hija tiene que experimentar las relaciones sexuales con su padre como una aventura excitante y placentera. Los traumas relacionados con el incesto se "curan" de esta manera usando constelaciones familiares: el constelador le ordena a la "hija" que se arrodille frente a su "padre" y que le diga: "Gracias papá, estoy muy agradecida de haber sido capaz de hacer esto por vos".
Por todo esto, no es de extrañar que las terapias de constelaciones familiares tengan un historial bastante negro: en 1997 una mujer que sufría de profundas depresiones se suicidó luego de asistir a una de estas sesiones (el comentario de Hellinger fue: "No sabía que era suicida, sólo la vi tres minutos"), una clínica de Bad Schussenried (al sur de Alemania) tuvo que tratar a varios pacientes que sufrieron brotes psicóticos tras la terapia consteladora y hay unos cuantos otros casos de personas que desarrollaron desórdenes mentales por causa de las prácticas hellingerianas.
¡Y hay más!
Como dije, en la punta de la pirámide jerárquica de Hellinger está el Destino, a quien nos subordinamos y obedecemos voluntaria o involuntariamente. Por eso los criminales (incluso los criminales de guerra) no son responsables de sus actos, ya que obedecieron órdenes de esta fuerza superior, y cualquier movimiento de resistencia hacia las autoridades o contra una dictadura es fútil, erróneo y está basado en engaños egomaníacos. Por qué los revolucionarios y partisanos no son peones del mismo Destino que mueve a dictadores y criminales es un misterio que Hellinger no se digna a aclarar.
Supongo que a esta altura de la entrada a nadie le sorprenderá leer esta poética prosa de Hellinger:


Hitler, algunas personas te consideran inhumano, como si alguien pudiera merecerse semejante calificativo. Te considero de la misma manera que me considero yo: simplemente un ser humano con un padre y una madre y con un extraordinario destino. ¿Eso te hace más grande? ¿O más pequeño? ¿Sos mejor o peor? Porque si sos más grande, entonces yo también lo soy. Y si sos más pequeño, entonces yo también lo soy. Y si sos mejor o peor, entonces yo también lo soy. Porque soy un ser humano como vos. Si te respeto, entonces me respeto. Y si te odio, entonces me odio a mí mismo. ¿Me animaré a amarte? ¿Deberé amarte? Porque si no lo hago, ¿cómo se me permitirá amarme? Si admito que fuiste un ser humano como yo, deberé buscar algo que nos gobierna a ambos, algo que nos creó a ambos por igual, y que también será la causa de nuestros finales. ¿Cómo puedo excluirme de esta Causa al excluirte? ¿Cómo puedo yo culpar a esta Causa y ponerme por encima de ella al culparte? Sin embargo no siento piedad por vos, porque tu ascenso y caída tuvieron origen en la misma causa que la mía. La honro en ti como la honro en mí y me someto a todo a lo que ha creado en ti, y a todo lo que ha creado en mí así como a todo lo que ha creado en los otros seres humanos.


Tampoco, pues, sorprenderá a nadie que Hellinger varias veces haya emitido opiniones fascistas o antisemitas o que afirme que se compró "por casualidad" una casa de campo que había pertenecido a Hitler.

Ahora, a la luz de todo lo que les acabo de contar, relean el texto del spam que motivó esta entrada, sin mis comentarios (pero sí con mis negritas):


''Las constelaciones nos permiten ver lo que antes no veíamos, honrar a quienes no honrábamos, aceptar a quienes juzgábamos.
Ver el alma tras la máscara de la personalidad, ver que todo se hace por amor.
Las constelaciones nos permiten ver a quien somos leales y a encontrar una lealtad más sana. Reconciliados con nuestro pasado avanzamos más libres hacia nuestro futuro, disfrutando del presente, tomando la fuerza que nos da pertenecer a los nuestros.''
Démosle un lugar en nuestros corazones a todos los integrantes de nuestra familia para así disponer de toda la fuerza que llevamos dentro.
Honremos nuestro destino y el de los demás para así fluir con el espíritu y gozar de mayor felicidad.


¿No les da cosita?
Lo más triste de todo es que se está jodiendo con la salud mental y física de las personas y que porque se usan palabras "lindas" como amor, familia, felicidad, etc., pase desapercibido todo lo macabro y siniestro de esta terapia "alternativa" que, como tantas otras "alternativas", proponen volver hacia atrás, al viejo orden tradicional que fue desplazado por la Modernidad racionalista. No es un detalle menor esto de que las filosofías y prácticas New Age sean profundamente conservadoras.

En fin, eso, linda gente la que me manda spams, ¿no?