07 julio 2004

Le atino a América

Por si no lo saben, yo le tengo una cierta fobia a la palabra "Latinoamérica" y a todos los adjetivos derivados de ella. No al continente ni a sus habitantes, aclaro, porque ya va a saltar el pelotudo que piense que lo mío es soberbia porteña, etc. (y si es soberbia porteña, ¿qué? ¿Acaso no es nuestra identidad local el ser soberbios y creernos parte de Europa? ¿O es que acaso pretenden desculturizarnos?)
Pero no, no es nada de eso, lo mío es justamente todo lo contrario, una defensa de las diferentes identidades que hay entre Tijuana y Ushuaia. Porque a mi lo que me molesta es que es un epíteto racista (sí, racista) utilizado por los yanquis y que la gilada progre, por quién sabe qué culposidad bolivariana, adoptó sin cuestionar. "Latino" es ser demasiado clarito para ser negro pero demasiado oscuro para ser blanco, bigotudos y tetonas bailando salsa entre envío y envío de cocaína, gente "apasionada y ardiente" (es decir, "calentones e irracionales"), etc.
Sí, ya sé, quizás exagero un poco, pero me fastidia el enrasamiento, el suponer que del Río Bravo para abajo todo el mundo es igual y se parece a Miami. Y eso se ve no sólo en las películas, en las series sino en los productos orientados al "mercado latino". Fíjense si no en los canales de cable que apuntan para todo el continente, fíjense en las publicidades, y después me cuentan.
Además, el término está mal usado, ya que Latinoamérica significa todos los territorios de América en los que se habla un idioma de origen latino, es decir: castellano, portugués y francés. O sea, los habitantes de Quebec son latinos (y los de Nueva Orleans también). ¿De qué "identidad latinoamericana" hablamos? ¿Eh?
Pero, bueno, aceptemos la licencia y que la palabra funcione como las más correctas Iberoamérica o Hispanoamérica (según la bronca o el cariño que le tengamos a los brasileros), tampoco me simpatiza la idea de hablar de una única identidad continental. Es un territorio demasiado grande y con historias diferentes. Con un tronco común, sí, pero diferentes.

En fin, pero lo que yo quería contar era otra cosa: el otro día surgió en una charla este tema y yo, que no puedo mantener mi bocota cerrada, traté de explicar más o menos lo que rumié en los párrafos de arriba. Una de mis interlocutoras me da en cierta forma la razón pero agrega:
- Bueno, pero cuando yo digo Latinoamérica me refiero a la América india...
Este comentario me causó gracia y estupor, porque es otro de esos conceptos que la gente abraza y dice sin pensar. Porque los sioux, cheyennes, mohicanos y todos los aborígenes que habitaron el territorio que hoy es EEUU también pertenecían a la "América India". ¿O acaso eran anglosajones?
¿Y qué es la "América India"? No soy muy muy ducho en civilizaciones precolombinas pero creo no equivocarme al decir que los aztecas ignoraban la existencia de los incas y viceversa y ambos seguramente la de otras etnias que vivían por acá. O, si tenían noticias, tampoco era que formaban una unidad monolítica en lo cultural.
Además de que esta forma de pensar es un subproducto del mito del buen salvaje. Si la historia hubiera sido otra, esta persona estaría hablando de lo terrible y atroz que es el imperialismo azteca, o de la opresión cultural de la metrópoli incaica o qué sé yo.

Bah, nada que me quite el sueño, pero me sorprende cómo la gente se queda prendida a ideas falsas que, por ser consoladoras, les liberan de culpas y remordimientos sus almitas progres.

(por supuesto, yo tengo mis propias ideas falsas que me consuelan de mis culpas, pero como estoy engañado por ellas no las detecto y ahí ando por la vida, criticando a los demás y haciéndome mala sangre)