28 diciembre 2011

Que la inocencia les valga

Hoy recién leo una entrada del blog Alerta Religión de hace dos años (y recién en este instante me entero de que era de hace dos años y no de hoy... ¡tengo que prestar más atención!) sobre el día de los inocentes, especialmente sobre la significación que le da el cristianismo a la fecha. Y yo dejé un comentario que me pareció interesante ampliar y contextualizar un poco más. Empecemos por el asunto en sí, que es lo que se narra en el capítulo II del evangelio de Mateo, que a causa de la afirmación de los magos de Oriente de que había nacido el nuevo rey de Israel, Herodes mandó a matar a todos los niños menores de 2 años, masacre fallida porque de todos modos Jesús se salvó porque un ángel le avisó a José de que se venía la matanza y que les convenía huir a Egipto, no sea cosa que mataran al hijo de Dios antes de tiempo (dicho sea de paso, este Herodes no es el mismo Herodes de la crucificción -sic-, sino el padre de aquel, un error que encontré varias veces por aquí y por allí). Bien, obviamente esta matanza no ocurrió en realidad, ya que una masacre de semejante calibre habría quedado registrada en otro lado, ya sea en libros de historia o de religión (ninguno de los otros evangelios dice nada al respecto, lo que ya es sospechoso). Entonces, ¿por qué el autor de Mateo mete esta fábula, bastante desagradable, dicho sea de paso (¿no podría el buen Dios, si tan padre amoroso es, haber evitado la muerte de miles de niños inocentes?), en su biografía del Mesías? Bueno, porque una tradición talmúdica tardía, conocida por los judíos de la época de Jesús, cuenta una leyenda similar, pero con Abraham y el malvado rey Nimrod en los roles protagónicos: el rey alertado de que había nacido un niño que pondría fin a la idolatría, manda a matar a todos los recién nacidos, pero la madre, avisada, huyó al campo y dio a luz al futuro patriarca en un pesebre (¿les suena?). Incluso hay una canción en ladino que cuenta esta historia: Evidentemente, la intención del autor de Mateo es equiparar a Jesús con Abraham. Al fin y al cabo, el Mesías tenía que ser una figura mítica como la del fundador del Pueblo Elegido. También, por supuesto, la leyenda remite a la de Moisés, el otro Gran Héroe del judaísmo y, no por nada, José y familia huyen a Egipto (¿por qué no a Roma o a Atenas?). Y pese a que no se relacionan con el judaísmo ni con las intenciones proselitistas del autor de Mateo, no hay que olvidarse que el usurpador real Amulio mandó a matar a Romulo y a Remo junto a otros recién nacidos, que el usurpador real Kamsa mandó matar a Krishna y otros recién nacidos, que Layo mandó a matar a su hijo Edipo y que muchos otros tantos Grandes Héroes de las leyendas también fueron condenados a muerte por algún Rey, Brujo o Demonio malvado (sí, incluso Blancanieves y Harry Potter pueden mencionarse aquí). Y que esos Grandes Héroes salvados de la muerte al nacer luego volvieron y mataron al malvado Señor Oscuro de la leyenda. Por supuesto, Jesús no mata a Herodes el Grande (que muere más o menos para la fecha en que supuestamente nació Jesús) ni a Herodes Antipas (que es el que manda matar, y lo logra, a Jesús), pero la idea es que como es el Mesías "mata" a la dominación romana en Judea y a los reyes cipayos de la familia de Herodes. Ahora bien, ¿por qué el 28 de diciembre es la matanza de los inocentes, si los reyes magos llegan a Belén el 6 de enero? Bue, empecemos por el hecho de que en ningún lado de Mateo (la fuente "oficial" de la leyenda, recordemos que en los otros evangelios canónicos no se dice ni mu al respecto) se mencionan fechas: ni 25 de diciembre, ni 28 ni 6 de enero. Además de que, si hemos de creerle al Google Maps, la distancia entre Jerusalén y Belén son sólo 7 Km (metros más, metros menos, según el camino, pueden chequearlo), sólo con los camellos muy pero muy pero muy requetemuy cansados y la estrella totalmente mareada habrían tardado 9 días en hacer esa distancia, y más si llegaron a Jerusalén sólo con 3 días de retraso con respecto a la Navidad. Es medio extraño que lleguen con tanta puntualidad a Jerusalén y después se tarden más de una semana para encontrar un pesebre en las afueras de la ciudad. Si somos honestos (y yo lo soy), el autor de Mateo no dice nada de que se tarden 9 días, en el relato es más bien inmediato y coherente con lo que acabo de decir: salen del palacio, recorren 7 Km y llegan al pesebre. ¿Entonces, por qué el 6 de enero? Bue, porque esa es la fecha de la Epifanía, en la que se celebra que Jesús se da a conocer en forma humana, y como los magos, que eran extranjeros, lo adoran como que se unió la cosa. Y aquí viene una pequeña sanateada de parte mía porque tenía en mi cabeza un dato que me temo que es erróneo (o al menos ahora no encuentro referencia que avale lo que voy a decir): que la fiesta de Brumalia o Saturnalia duraba 12 días, desde el 25 de diciembre hasta el 5 de enero, con 13 al 6, y que lo mismo sucedía con la celebración mitraica del Sol Invictus. Aparentemente no era así, pero de todos modos es notable que la separación entre una fecha y las otras dos sean el número de meses solares (12) o el número de meses lunares (13). Prometo averiguar el asunto en el futuro. Como sea, tenemos un lapso de 12 o 13 días, probablemente tomados todos de las religiones romanas y mitraicas a los que se les dio una significación cristiana. Y que ciertas costumbres carnavalescas de la Saturnalia se convirtieron en la fiesta medieval del Día de los Locos, que se celebraba más o menos para el 28 de diciembre. Y pese a que el clero menor celebraba estas fiestas en sus parroquias, el hecho de que se ridiculizara a obispos y demases hizo que la jerarquía eclesiástica finalmente para el siglo XV o XVI (también, les debo averiguar mejor el dato) la "prohibiera" convirtiéndola en la fecha de la Matanza de los Inocentes, una fecha de luto si se quiere. Pero la gente común, como es más fuerte que una banda de pollerudos con bonete aunque pareciera lo contrario, se las arregló para seguir con la fiesta aunque más no sea con las típicas bromas del día de los Inocentes. Bueno, eso, que esta entrada es en serio (y no una broma de inocentes), que merecería estar mejor escrita y documentada (pero me vino el impulso de escribirla y, dadas las circunstancias de sequedad escritural que tengo, no era cuestión de reprimir las ganas por tecnicismos) y que espero que les guste y les haya informado. Y si no, va fangulo.