04 abril 2011

... y a veces salgo airoso

Si leyeron la entrada anterior, se habrán enterado que el jueves pasado fui uno de los tres panelistas de esta charla (los otros dos fueron Andrea Pérez Simondini y Hugo Marraco).

Aparentemente mi participación gustó mucho (al menos eso es lo que me dijeron al finalizar la charla) y por eso voy a estar el jueves 14 también entre los oradores (a menos, claro, que cambien de opinión cuando se den cuenta de que se equivocaron y lo que les pareció genial entonces les parezca imbécil ahora).
La charla transcurrió por carriles civilizados y los ufólogos presentes (representados por Andrea Pérez Simondini) eran del tipo racional y, al menos en lo metodológico, pareciera que operan con seriedad, a pesar de que sus hipótesis, conjeturas y conclusiones son, a mi entender, bastante endebles y poco probables. Qué sé yo, mientras alguien no joda al prójimo por mí puede dedicarse la vida entera a tratar de clavar su sombra a la pared si eso le hace feliz, y la gente de CEFORA no parecía dañina, así que lo siento, si alguien esperaba que mis conclusiones fuesen tan despiadadas como otras entradas del blog va a tener que quedarse con las ganas.
En fin, que contrariamente a lo que estoy acostumbrado en foros internéticos, no sólo nadie se tapó los oídos o arrojó ad hominems y hombres de paja sino que hubo un diálogo amable y buena voluntad de ambas partes (especialmente teniendo en cuenta de que el bando científico-escéptico estaba en mayoría en la mesa y ni Hugo Marraco ni yo nos callamos lo que pensábamos). Obviamente nadie dio el brazo a torcer, pero tampoco esa era la idea, y aparentemente el público se fue con un panorama más amplio del asunto.

Así que los espero el 14, cuando probablemente repita los mismos argumentos que el otro día, ya que mis ideas son limitadas. Tal vez los presente de forma distinta y cuente nuevos chistes, pero las dos ideas que tengo en mi cabeza son siempre las mismas.