13 marzo 2011

Promoviendo la imbecilidad a costa del desastre ajeno

Una vez más, los charlatanes salen a lucrar con la desgracia ajena.



Obviamente es un OVNI, si nos atenemos estrictamente a la sigla: es un objeto volador no identificado, porque no podemos identificar qué es. Yo no puedo, pero alguien que sepa quizás sí, y entonces deja de ser un OVNI y se convierte en un OVI y, más concretamente, en algo real: una gaviota, una nube, un helicóptero.
Pero, claro, nadie se atiene estrictamente a la sigla y OVNI se usa como sinónimo de Nave Extraterrestre Tripulada. Y ahí viene lo malo.

En fin, esperemos que esto quede sólo como una muestra del mal gusto que tienen algunos para ganar sus 15 minutos de fama.