19 junio 2008

Dulces sueños

Hoy, gracias al excelente blog "Advertizing is good for you", veo esto y no sé si reír, llorar o temblar de miedo:


Tal vez yo soy un ateo paranoico de mierda pero estos pijamas están así de cerca de ser capuchas del KKK.
Pero lo que más lástima me da son los pobres nenes que tengan que irse a dormir con semejante ejemplo del fanatismo religioso. Esto es abuso de menores, qué quieren que les diga.
Si quieren traumatizar a sus hijos, volverlos unos zombies vendebiblias o que en la adolescencia comiencen a dispararles a sus compañeros en el recreo, vayan acá.

Pero, ¡hay más!

Auch.
Un muñeco que me dice con voz de locutor "I am Jesus. I am the son of God" mientras alza el puño me da un poco de miedo. Prefiero a Chucky, que al menos sé a qué atenerme.
¡Sus hijos tendrán una conexión personal con nuestro Salvador! ¡Y tendrán la defensa perfecta por insanía cuando salgan a asesinar ateos, homosexuales, prostitutas y herejes! ¡"Mi Muñeco Jesús Parlante me lo ordenó"!
Si tienen estómago, vayan al sitio del divino geyperman y vean el infomercial.

Lo único que me queda claro es que la existencia de estos productos es la prueba fehaciente de la inexistencia de Dios. Si existiera Dios, los creadores de estas atrocidades ya ser una pila de cenizas humeantes.