01 abril 2008

Tontos que ensucian la sangre a otros tontos que chupan la sangre a otros tontos que tienen la sangre de todos los tontos

"Hemos demostrado que se puede desabastecer", dijo, sin que le temblase el bigote.

Cito a Orlando Barone:


Si los relatores de estos hechos en lugar de preguntarles a los huelguistas si tienen bronca o si se sienten robados o confiscados, les preguntaran cuánto ganan y qué bienes tienen. Y cuánto exactamente dejarían de ganar por culpa de las retenciones. Y si además desnudaran la pobreza de sus peones rurales y por qué si los campos son tan productivos se despueblan, se vería todo el escenario. Y se vería cuáles son las víctimas reales. Que no son necesariamente las que gritan. Y los llamados y autollamados “pequeños productores” deberían sincerarse. Pequeños, diminutos, imperceptibles son los ciudadanos que ni siquiera tienen un lote. Un pequeño elefante no deja de pertenecer al rubro elefante. Nadie dice de un pobre que es pequeño. Es pobre o no es pobre. No está mal aclararlo. Todos somos peces. Pero unos son tiburones y otros cornalitos.