31 marzo 2008

¡Mire que es lindo mi país, paisano!

Es obsceno que por una cuestión impositiva se tiren miles de toneladas de comida a la banquina de las rutas.
Es obsceno que por una cuestión impositiva se le prohiba a la gente alimentarse y consumir.
Es obsceno que por una cuestión impositiva se quiera hacer un golpe de estado.
Y después de cometer todos estos actos aberrantes aún tienen la soberbia de pedirle a Dios que ilumine a la presidente.
Hipócritas.
Cobardes.
Imbéciles.
Les diría hijos de puta, pero sería ofender a las prostitutas y a sus descendencias.

Y cito a Eduardo Aliverti:


No mientan más. Basta de disfrazarse. El hecho concreto es que este paro salvaje generó un desabastecimiento cuyas víctimas, por vía inflacionaria, son los sectores más desprotegidos de la población. El hecho concreto es que los mismísimos protagonistas del paro reconocen que lo que está en juego no es perder plata, sino dejar de ganar alguna. El hecho concreto es que salieron a disputar el espacio público en defensa de sus intereses, a costa de joderle la vida a la mayoría de la sociedad porque esto no es un corte de calles en el centro porteño que perjudica la llegada puntual al trabajo. ¿Están a favor o en contra del hecho concreto? Díganlo de frente. Todo lo demás es anecdótico mientras no haya esa toma de posición definida frente a un episodio de esta magnitud.



Y uno tiene que leer y escuchar imbecilidades, salen a relucir los resentimientos del interior con respecto a los porteños y son notables los argumentos machistas. Es que en realidad no pueden tolerar que una mujer les diga qué hacer, las únicas mujeres K que toleran son las que obedecen a las tres K: Kinder, Küche, Kirche. Niños, Iglesia y Cocina, esos son los lugares de una mujer digna.

Y conste que yo no voté a este gobierno ni estoy muy de acuerdo con lo que hacen. Pero tampoco hay que ser boludo.

Pero si la cosa sigue así, yo voy a raptar jugadores de Boca para protestar por el aumento del ABL.