10 marzo 2008

Meando fuera del tarro

Ayer, en Página/12, Juan Gelman publicó una nota llamada "Prohibido disentir" defendiendo las declaraciones conspiranoicas de Marion Cotillard.
Y Gelman mea fuera del tarro, porque su artículo es serio y los argumentos que da están dentro de lo sensato si uno quiere sospechar un manejo sucio en el atentado a las Torres Gemelas y todo eso, pero al mezclarlo con las declaraciones de esta actriz francesa, que repite las tonterías conspiranoicas más remanidas de internet lo único que hace es descalificar toda su argumentación.
Me gustaría ver el día en el que la izquierda argentina deje de creer eso de que "el enemigo de mi enemigo es mi amigo". Apoyar las declaraciones de un charlatán sólo porque apuntan más o menos al mismo objetivo al que uno apunta no hacen más inteligentes o verdaderas las declaraciones del charlatán sino que lo convierten a uno en un charlatán.
Así de simple.

Por otro lado, nuevamente me acuerdo "Canadian bacon", la única comedia que dirigió Michel Moore, allá por 1995. La peli muestra como, tras la caída de la URSS, los consorcios de armas yanquis y un presidente pusilánime buscan armar una guerra para distraer a la opinión pública y hacer negocios.
Quizás Gelman debería mirar más este tipo de películas. Y recordar algo que le oí a Penn & Teller (bue, sólo a Penn, porque el otro no habla): que si el poder yanqui no pudo ocultar una conspiracioncita de morondanga como Watergate difícilmente pueda ocultar conspiraciones de semejante magnitud como el atentado al WTC o el asesinato de Kennedy, ¿no?