13 febrero 2008

¡Andá a leerte las patas!

¡Mire que es lindo el spam, paisano! Sin que uno se lo pida le da y le da material para el blog, como una cornucopia que no aprende de la experiencia e insiste en otorgarle chanchos a las margaritas.
Hoy me llega uno sobre un curso de lectura de manos y pies dictado por Sheila Murphy. Lo primero que pienso es en la pobre persona que tenga que leer mis pies, los cuales están percudidísimos por mi costumbre de andar descalzo por casa y en sandalias por las calles, con un par de hongos eternos e inmortales bajo mis monstruosas (pues no tienen otro adjetivo que les quepa) uñas de los dedos gordos y una verruga en la planta del derecho que es más irreductible que la aldea de Astérix. Y si es invierno o vengo del gimnasio hay que agregarle un indescriptible aroma que hace palidecer a curtiembres y guisos de repollo.
Y lo segundo que pienso es en tomármelo a la chacota acá.
El curso de lectura de manos, luego de informar que empieza hoy a las 18:30, que las clases semanales son de hora y media y que el curso dura ocho meses (¡ocho meses!), dice lo que sigue (y que yo analizaré como es costumbre acá):


LECTURA DE MANOS
Así como se afirma que no existen dos huellas digitales iguales, así también, no existen dos palmas de la mano iguales, ni en la forma ni en las líneas, lo cual significa que no existen dos personas que piensen de igual manera.


No, no significa eso. Significa que las palmas de la mano, al igual que las huellas digitales, las plantas de los pies, las pupilas, la dentadura, el ADN y otras cosas que no recuerdo son únicas en cada individuo. Que cada individuo piense distinto o similar a otros individuos es algo independiente a las particularidades dermatológicas de las palmas de sus manos.
(Dicho sea de paso, me acuerdo de un texto de Wimpi sobre el absurdo de la expresión "lo conozco como la palma de mi mano" cuando, decía, si uno tuviera que dibujarla probablemente le saliera algo más parecido a una milanesa que a la cosa en sí. No recuerdo ni en que libro está, ya que lo saqué en el 82 de una biblioteca pública de Adrogué y no lo volví a leer más, pero voy a ver si lo consigo, o, mejor dicho, si consigo libros de Wimpi, porque recuerdo que era muy gracioso, pero, bue, a veces el recuerdo es mejor que quede en el recuerdo, no sea cosa que uno se desilusione... mejor sigo con el tema de la lectura de manos)


El hombre puede modificar su cuerpo, rostro, postura, pero no puede borrar o modificar las huellas que ha dejado su pensamiento.


¿No puede? ¿Está segura, señora Murphy? Olvidar y cambiar de opinión son cosas que están dentro del orden de lo posible, creo yo. Quizás a veces no es tan fácil ni tan rápido como uno quisiera, pero por lo general no se trata de cosas imposibles para un ser humano más o menos funcional.


La Quirosofía


Porque quiromancia queda feo, da a gitana leyéndote la fortuna, y esto es serio, es una sofía, un conocimiento, eh, eh.


muestra un verdadero mapa, impreso desde el comienzo de la vida.


¡Maktub! ¡Y yo con estas mechas!
Y esto me lleva a algo que siempre me pareció contradictorio de la quiromancia: Según esta disciplina mi futuro está escrito en mi mano. Si existe el libre albedrío, cuando yo conozco mi futuro(porque una gitana o alguien que hizo el curso de Shirley Murphy me lo leyeron) tengo la posibilidad de modificarlo, con lo que es obvio que las líneas de mi mano tienen que cambiar. O sea, que uno podría probar que la lectura del futuro en las manos funciona haciendo todo lo contrario de lo predicho: si las líneas cambian, entonces es cierto y si no cambian es mentira.
Y si el libre albedrío no existe, ¿qué sentido tiene conocer el futuro si total uno no tiene más remedio que cumplir con su destino?
Bue, bue, me dirán los alumnos y alumnas de la señora Murphy, pero la cosa no funciona así, la palma de la mano es, como el mensaje bien señala, un verdadero mapa que señala los caminos posibles a seguir, no que dice los caminos que uno va a seguir sí o sí. Y yo les contesto que bárbaro, perfecto, pero que para eso no necesito pagarme un curso de lectura de manos: en este nivel de generalidad las posibilidades de lo que a uno puede sucederle en la vida son limitadas (se enamora/no se enamora, se recibe/no se recibe, etc.) y si uno conoce más o menos las capacidades de uno ya puede predecir cosas como que yo jamás voy a jugar en la primera de Boca (lo que a la vez implica predecir que jamás se va a pagar un pase millonario por mí, que no me van a llamar para jugar en la Selección Argentina y que probablemente no voy a tener un muy comentado romance con una rubia siliconada ni hijos ilegítimos aquí y allá).
O sea, y hablando de verdaderos mapas (o sea los geográficos): ¿de qué me sirve saber que la ruta provincial 74 me lleva de Pinamar a Tandil (ambos provincia de Buenos Aires, para los lectores extranjeros) si yo difícilmente haga alguna vez ese trayecto? ¿De qué me sirve saber que si me convierto en swinger tengo la posibilidad de tener sexo salvaje y conocer a mi media naranja bisexual (algo que bien podría aparecer en el "mapa" de la mano), si no tengo interés en recorrer ese camino?
En fin, sigamos:


Conocerlo es prevenir. Conocerlo otorga la posibilidad de mejorar la calidad de vida.


Se refiere al "verdadero mapa" "impreso desde el comienzo de la vida" en nuestras manos que nos muestra la quirosofía. Por las dudas mi perorata de párrafo anterior los mareó y no pueden armar la frase completa.
Veamos, pues. Conocer este mapa es prevenir. ¿Prevenir qué? ¿Por qué quiero, por ejemplo, prevenir encontrar trabajo o el amor de mi vida (cosas que están seguro escritas en las líneas de mi mano)? ¿No querrá decir "prever"? Porque ahí tiene sentido: si conozco mi futuro puedo prever. De hecho, conocer el futuro es lo que implica el verbo prever.
Lo segundo (que "conocerlo otorga la posibilidad de mejorar la calidad de vida") está relacionado, justamente, con la paradoja que decía antes: si por conocer mi futuro hago algo que lo cambie entonces cambia el soporte donde se leyó previamente mi futuro. Y si bien uno no se anda mirando las manos tanto, creo que las líneas se mantienen bastante estables a lo largo del tiempo.
En fin, como sea, hay métodos más eficientes para mejorar la calidad de vida. Por ejemplo, no gastar dinero en un curso de quirosofía sino en cosas que, sin lugar a dudas, nos mejoran la calidad de vida. Digo.


“Las líneas no están escritas porque sí en las manos del hombre, señalan la influencia de su destino”… (Aristóteles)


Ah, el famoso argumento de autoridad. Si Aristóteles lo dijo ha de ser cierto y quién soy yo para discutirlo. Si Aristóteles lo dijo, claro está.


LECTURA DE PIES
Permite tomar conciencia de lo que no nos deja avanzar y actuar en consecuencia.


Por ejemplo, luego de este curso tomo conciencia de que si me están leyendo los pies no puedo caminar y eso no me deja avanzar, así que actúo en consecuencia dándole una patada al quirósofo en la jeta, bajo los quesos a tierra y, por fin, avanzo.


Las experiencias pasadas no resueltas interfieren en el presente en forma de miedos, contradicciones, escasa o nula defensa del espacio personal, falta de autoestima, incapacidad de satisfacer las necesidades básicas de la vida, enojos, excesos de control, pérdida del propio centro, sólo por nombrar algunas…


Y todo esto nos vuelve presa fácil de charlatanes que te cobran por enseñarte a leer las patas de la gente.


La Lectura de Pies nos conecta con el profundo misterio de la naturaleza humana ampliando la conciencia de cada uno a partir de la aceptación de las debilidades y bloqueos, rescatando y potenciando las cualidades y dones inherentes a cada uno.


Lo que no me queda claro a quién beneficia (aparte de a Sheila Murphy) la lectura de pies, si al lector o al leído (o a ambos). Como sea, si en vez de andar leyéndole las patas a la gente leyesen libros o cualquier otra cosa medianamente instructiva podrían darse cuenta de que el párrafo anterior es lo que comúnmente se conoce en estas pampas como "sanata".
En fin, después siguen direcciones de email, teléfonos y otras cosas que no voy a poner acá porque yo soy respetuoso de la privacidad y no voy a hacer nada para que se le llene de Spam la casilla de la señora Murphy. Ya sé que debería pagarle con la misma moneda, pero, qué se le va a hacer, uno es así de ético.
Y termina con una breve reseña bioprofesional de Sheila Murphy


Es Terapeuta de Dharmi.
Se ha capacitado en las siguientes actividades en Argentina, México y Chile:
Terapia Ocupacional, Mer-Ka-Ba, Magnified Healing, Divine Study and Spiritual Energy (Sanación Filipina), Masaje Tui-Na Do-In, Biorritmo, Tai Chi, Delfino-terapia, Reiki 1° y 2° Nivel, Especialista en Técnicas de Investigación del Hom-bre y su Entorno, Oratoria y Terapeuta de Sonido.
Participó de Programas Radiales y Televisivos.


Ajá.
Oratoria puede ser un estudio serio, Terapia Ocupacional quizás también y probablemente el Tai Chi (todo lo serio que una gimnasia puede ser), pero el resto, ejem... así cualquiera. Debería aprender de Sheila y agregar a mi currículum mi master en flipperología, mi doctorado en fichinaje, mi tesis de Técnicas de Fatalidad en el Mortal Kombat y su Entorno, Masaje Dayca Dweatd, Inductive Popcorning, Ta-Te-Ti, Su-ru-Bí 1° Nivel 2° Sector 4° Cubículo a la izquierda, Merluzoterapia, Menosofía, Tierrología y Reconfortación Javanesa.
Ah, y yo también participé de programas radiales y televisivos.

En fin, me voy al pedicuro.