17 diciembre 2007

Manipulando la opinion publica

El jueves pasado me fui a tomar un helado y en la heladería tenían el Clarín, diario que normalmente no leo. Allí encuento una noticia sobre el caso de la coima de los ticket canasta (si quieren saber de qué se trata, ya sea porque viven fuera de Argentina o dentro de un termotanque, lean la nota o pregúntele a Google).
Me llamó la atención lo siguiente:
Dice el titular:


Por ley, se incorporan los tickets a los salarios


¡Chááá! ¡Los lobbystas de los tickets se salieron con la suya!
Pero inmediatamente a continuación de ese título, a sólo un copete de distancia, la primera frase de la nota es


No se esperaba tanta premura: el Senado aprobó por unanimidad ayer la ley que eliminará los tickets del salario,


Perdón, ¿se eliminarán o se incorporarán? ¿En qué quedamos?

O sea, sí, si uno lee toda la nota puede llegar a deducir que lo que va a pasar es que se van a eliminar los tickets como forma de pago en negro del salario y se van a incorporar al mismo en forma legal, pagando jubilación y todo lo demás , pero este no es el hecho, sino que no hay que ser ni muy paranoico ni un experto semiólogo para notar la mala leche de la nota.
Yo seguí leyendo después de leer el titular, pero estoy seguro que mucha gente no, con lo que mucha gente tiene ahora la idea errónea de que los políticos, una vez más, legislan al ritmo de la coima, cuando (al menos esta vez) no es lo que ocurrió sino todo lo contrario

Y aunque el tema me interesa poco y nada, sentí curiosidad de ver qué decían otros diarios.
La versión de La Nación tiene el mismo titular y aunque no comete la tontería de Clarín, es tan brumosa y ambigua que a uno medio desprevenido le queda la misma sensación de que ganó la coima.
La de Página/12 es la única más o menos clara y que dice lo que realmente se votó: que la parte del sueldo que se cobraba en negro por medio de tickets se va a ir incorporando gradualmente, en forma de billetes legales y con los beneficios del blanco

Lo que me interesa de todo esto es que es un ejemplo de cómo se manipula una noticia según los intereses políticos y económicos de los medios de comunicación. Sí, sí, ya sé, no es un gran descubrimiento el mío, pero no deja de llamarme la atención que se mienta de forma tan torpe y evidente. O sea, si me vas a engañar, hacelo bien y que no se note que tenés escondido el conejo en el doble fondo de la galera.