Mi página en Bandcamp

Los escritores de ciencia ficción son unos visionarios de puta madre

Ayer, en el suplemento Futuro de Página/12 salieron unos comentarios de libros, entre ellos el que sigue:

HISTORIA Y CRONOLOGIA DE LA CIENCIA Y LOS DESCUBRIMIENTOS
Cómo la ciencia ha dado forma a nuestro mundo
Isaac Asimov.
Ariel, 913 págs.
En poco menos de mil páginas, el gran divulgador y escritor Isaac Asimov se propone (y logra) organizar, catalogar y explicar lo aparentemente inabarcable: cuatro millones de años de conocimiento humano. Y, para ello, no pierde tiempo en prólogos o introducciones; desde la primera página arranca con un detallado panorama histórico como si se tratara de un cuadro sinóptico. A cada año, un descubrimiento: desde los primeros útiles de piedra (2000000 a.C.), la aparición del fuego (500000 a.C.), la domesticación de animales (12000 a.C.), el estreno del alfabeto (1500 a.C.), los zoológicos (700 a.C.) y la descripción de los números irracionales (520 a.C.) a la introducción del estetoscopio (1816), las locomotoras de vapor (1825), las luces de neón (1910), el cultivo de células madre (1998) y el hallazgo de agua fuera del sistema solar (2007). Una guía completísima –e imperdible– para no hundirse en cifras, nombres y datos y para saber de una vez por todas quién inventó qué y cuándo.

Y lo que me motiva este comentario son los dos últimos descubrimientos citados: el cultivo de células madre (1998) y el hallazgo de agua fuera del sistema solar (2007).
¿Asimov no se murió el 6 de abril de 1992?
¿Acaso el tan mentado rol visionario de los escritores de ciencia ficción es cierto, y tan cierto que acierta con una precisión asombrosa la fecha de los descubrimientos?
¿O alguien se habrá hecho cargo de la sección post-92 pero no es mencionado como autor en ningún lado?
Supongo que ha de ser esto último. Debería ir a ver a una librería, seguro que el misterio se aclara.
Pero, ¡qué cosas, che! ¡En una de esas me resulta que el Isaac sigue escribiendo desde su tumba como el tal Tolkien!

Entradas populares