21 noviembre 2007

Fea la actitud

La verdad es que no lo entiendo. El tipo perdió mal las elecciones, se va en minutos nomás y sin embargo empapela la ciudad con afiches autoelogiosos a su gestión.
O sea, comprendo que es un político y está apostándole a la posibilidad de volver en el futuro promocionando todo lo que hizo, lo bien que lo hizo y todo eso. Está dentro de la lógica del asunto.
Lo que no llego a entender del todo es a la campaña en sí. "Arboles", "Luces", "Estadio Roca", todo así, palabras sueltas en un fondo azul marino. ¿Qué carajo significan esos afiches declarativos? ¿Lo que hizo? ¿Lo que debería haber hecho? ¿Lo que le gustaría haber hecho pero no lo dejaron? ¿Lo que encontró al abrir al azar un diccionario? ¿Qué?
Y, encima, hay cosas que suenan poco creíbles o que te dejan con la sensación de que te están enroscando la víbora.
"Autónoma", dice un afiche. Sí, es un truísmo, es cierto, la ciudad es autónoma, o algo autónoma, pero esta autonomía no es obra de Telerman, al menos no hasta donde yo sé, la ciudad era autónoma desde antes. Claro, la ambigüedad de la campaña permitiría excusarse con un, por ejemplo, "No, no estamos diciendo que nosotros la hicimos autónoma, sino que estamos orgullosos que sea autónoma y creemos que debería serlo más", pero, bue, qué quieren que les diga, si no explican mejor las cosas yo estoy entendiendo algo que, en mi ignorancia del asunto, creo que no es cierta.
Otro: "Hospitales doble turno". ¿Qué? ¿Dónde? Nuevamente, hasta donde yo sé, lo de hospitales doble turno es más una expresión de deseo y no una realidad. Sí, hay cuatro hospitales doble turno. Cuatro sobre treinta y cuatro totales. Qué sé yo, haber logrado un 12% de un objetivo no es algo de lo que jactarse. Pero, claro, yo no soy político.

En fin, como sea, lo cierto es que una campaña así no es barata, y ese dinero se podía haber destinado a, qué sé yo, comprar los reactivos que faltan en los hospitales por falta de presupuesto. Sin embargo se gastaron en un acto de vanidad.
Y ni siquiera en un acto de vanidad estéticamente bello.
Porque, ¡mirá que son feos los afiches de marras, eh!