02 abril 2006

Extrañas moralejas

Uno de los efectos colaterales de la paternidad es que uno empieza a darle bola a canales de cable que antes ignoraba por completo. Por ejemplo, el Discovery Kids, un canal con intenciones educativas. Lo que no sería malo si no fuese porque lo "educativo" es algo demasiado subjetivo y lo que es "bueno" para mí es "malo" para otro.
En fin, en otra entrada voy a profundizar en ese tema. Ahora en esta quería poner algo cortito, sobre unos separadores que el canal tiene.
En estos separadores una locutora de castellano neutrísimo (pero que la sospecho venezolana) cuenta una fábula clásica mientras unos dibujitos pegados en palitos de helado la ilustran. Y, más allá de que las resumen demasiadísimo, lo más interesante es que, cuando dicen la moraleja de la fábula, dicen algo que no tiene mucho que ver con la fábula y, en casos, hasta bastante negativo.
Por ejemplo, la fábula de la zorra y el cuervo (o la urraca), esa en la que el ave tiene un pedazo de queso y el cánido se lo roba adulándole la voz al pájaro no tiene, como era de esperar, la moraleja de "no hagas caso de adulones" sino "no siempre debes creer lo que oyes". Lo que no está mal para fomentar el escepticismo pero, no sé, es como mucho este llamado a la incredulidad absoluta.

O en la del león y el ratón (ya saben, el león se va a comer al ratón, el ratón le pide clemencia, el león lo libera, el león queda atrapado en una red, el ratón libera al león), cuya moraleja sería "no importa si sos grande o pequeño, siempre hay algo en lo que uno es poderoso". Sin embargo, para esta gente es No hay favor, ni siquiera el más pequeño, que se quede sin recompensa. Gracias a ello, las nuevas generaciones van a ser mucho más desinteresadas, je je.

O en la liebre y la tortuga, que le adjudican la moraleja de que sin prisas pero sin pausa se llega a la meta, sin pensar que eso sería tambien verdad si la liebre no se dormía en los laureles y ganaba la carrera.

En fin, ya voy a volver a analizar las cosas de ese canal. Sólo quería sacarme una cosa de la cabeza antes de que me la olvide.