29 marzo 2004

Paradigmas de lo Oculto

Creo que fue a fines del 84 cuando fui a una profesora de yoga en Adrogué. La mina era una vieja gorda misticoide, de estos que mezcoletean filosofías en un sincretismo rabioso y que no sólo confunden "antiguo" con "misterioso" sino que si algo es "misterioso" es "Trascendente" y, quizás, cedido a la Humanidad por Seres Extraterrestres / Seres Luminosos / Ángeles.
En fin, una loca New Age como tantas, aunque esta era una precursora (o un resabio de la anterior New Age de fines del siglo XIX y principios del XX).

Y yo discutía mucho con ella. No recuerdo todo, pero me quedó grabado que ella insistía en pronunciar "subrealismo" para referirse al surrealismo, lo que no sería nada si no fuese porque deducía que el nombre decía que el movimiento pintaba lo que estaba por debajo de lo real (justamente, el nombre significa lo contrario, lo que está sobre la realidad, por "sur", en francés), ergo, los subrealistas ponían en pinturas imágenes pertenecientes a otra dimensión que sólo tiene contacto con lo real a través de los sueños.
O la vez que me dijo, con un convencimiento pleno, que el libro de Lewis Carroll A través del espejo se basaba en algo real: que los chicos podían atravesar los espejos. Y para coronar esto me agrega que el otro día su esposo había rescatado justo a tiempo al nietito que se estaba metiendo adentro del espejo.
Y recalco: No hablaba metafóricamente, para ella era real que los chicos tenían el poder de atravesar un espejo de la misma manera en que uno puede atravesar la superficie reflectante del agua, ni más ni menos.

Pero esto no es para criticar a esta mujer (que fue la causante de que yo no pudiera hacer yoga nunca más) sino para ejemplificar algo que me llama la atención en todo lo relacionado con lo oculto y lo espiritual: el rabioso materialismo/realismo/racionalismo que les impide admitir que el ser humano tiene imaginación.
En esto se basan chantas como von Däniken, en suponer que el hombre primitivo era incapaz de inventar, que toda representación es real. Así, un centauro no es una fusión imaginaria de un hombre y un caballo sino la prueba concreta de la existencia de seres duales.
Lewis Carroll no utilizó un recurso literario para hacer que Alicia entrase a un mundo con una lógica alógica, no, él documentó una aventura real de una niña que cruzó la líquida superficie del espejo y en la que Humpty Dumpty, Tweedledee, Tweedledum, la Reina Blanca, la Morsa y el Carpintero no eran seres imaginarios sino entidades reales de una dimensión alternativa (y que, por ser alternativa, generalmente es más "sabia").

Es algo curioso y a lo que creo que voy a volver a dedicarle un rato de escritura próximamente.

25 marzo 2004

Bettys

Un amigo yanqui, fan de los Residents, me mandó una pila de compacts con rarezas de los Rez. Entre ellos, grabó cosas que no tienen nada que ver con los Rez pero que son interesantes.

Una de ellas (la que más me gustó), es un disco de una banda de chicas llamada Betty. Todavía no escuché lo que ellas tienen en su sitio Hello Betty, pero lo que me mandó tiene una onda Chumbawamba pero más rockero (además de una especie de poema muy a la Laurie Anderson).

Lo otro es de algo llamado Christian Crack Whore Ministry, un proyecto de una tal Betty Bowers (www.bettybowers.com), quizás un personaje ficticio, que es satiriza al fundamentalismo religioso norteamericano (Ella se define como "la mejor cristiana de America"). No la leí toda pero parece piola.

Las canciones que recibí están todas en MP3 allí. No son una cosa como para tirar petardos pero están piolas.

23 marzo 2004

Cosas curiosas de mi vida matrera

En una versión primitiva de uno de mis monólogos de stand-up yo decía que "yo no sé si la vida me sonríe o se caga de risa de mí".
Hoy salgo de casa y veo que un camión tiene pintada en su parte trasera la misma frase.

Posibles explicaciones:
1) La frase es parte del ingenio popular y yo no lo sabía y la "redescubrí" independientemente.
2) La frase es parte del ingenio popular y yo la conocía pero no lo recordaba, así que cuando la escribí pensé que era mía.
3) Alguien me escuchó decirla, la repitió, se esparció por la sociedad, ya es parte del ingenio popular.

La tercera explicación es la más "interesante", y que en cierta medida me genera sentimientos ambiguos.
Porque ¿qué puede ser mejor para un escritor humorístico que una parte de tu ingenio se vuelva anónima y parte del inconsciente colectivo?
Pero, ¿qué puede ser peor para un escritor humorístico que perder el copyright de esa parte de tu ingenio que se volvió anónima y parte del inconsciente colectivo?

Y así estamos, esperando la fama nónima y suponiendo haber logrado la anónima.

22 marzo 2004

Living in poetry

Uh, cuanto hace que no escribo acá...

Hoy iba a traer unos textos que había escrito en casa (no me anda el modem y dependo de los cybercafés), pero por una misteriosa razón el mouse se colgaba caba vez que ponía un diskette, o sea, una verdadera mierda.

¡Necesito una computadora nueva!

Fui a la primera reunión del living de la poesía, un emprendimiento de las chicas de Zapatos Rojos.
¿Qué decir? Bien, es posible que vuelva a la próxima reunión y todo, pero lo que más me llamó la atención son los prejuicios (¿deberé escribir pre-juicios para que se entienda bien?) que tienen los poetas sobre la narrativa.
Y expresé mis reparos sobre la oralidad en la poesía, pero creo que nadie me entendió.

En fin.

Si se me arregla la compu, prometo desarrollar más este tema.