25 abril 2003

Un ataque de mística oriental

La palabra no es una mera emisión de aire. El que habla algo dice. Sólo
que lo que dice no es muy fijo. ¿Tiene en efecto una significación o nunca
la ha tenido? ¿Se cree que es diferente del piar de los polluelos o de las
aves, o no? ¿Hay o no hay distinción en sus significados? ¿Cómo puede ser el
Tao tan oculto e inexcrutable que en él puedan darse verdad y falsedad? Las
palabras ¿cómo pueden ser tan ocultas que den lugar al 'es' y al 'no es'?
¿Adónde podemos ir donde el Tao o la verdad no exista?
¿Cómo puede existir una palabra que no sea posible?"
[Chuang Tzu, NAN HUA KING, capítulo II, párrafo 5]

Y un poemita zen (un haikai), recopilado por Toko Eicho:

Sobre la montaña
las nubes están evaporando el arroz;
delante de la mansión del viejo Buda
los perros mean al cielo.

y uno de Ryokan:

El ladrón
ha dejado detrás de él
la luna en la ventana.